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¿Telescopio o prismáticos?

[Telescopio o prismáticos. Artículo actualizado diciembre 2019]

Ofrecer los primeros pasos en astronomía jamás es simple. De ahí que, desde AstroAfición vamos a procurar hacértelo mucho más simple y aclarar ciertos conceptos desde el comienzo. Exactamente entre las cuestiones mucho más comunes al comenzar en la astronomía es. ¿Es preferible comenzar por un telescopio o por unos prismáticos? De ahí que, en el presente artículo vamos a intentar ayudaros a elegir entre telescopio o prismáticos astronómicos.

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Telescopio o prismáticos para astronomía. ¿Por dónde comenzar?

En el momento en que se lúcida en nosotros el gusanillo de la astronomía nos ponemos alterados, deseamos poseerlo todo claro y poseerlo ahora. Nos ponemos a ver telescopios y nos perdemos entre la considerable suma de modelos, fabricantes y diseños. Si ahora te has decidido por un telescopio, lo destacado es que aprendas bien qué tipos telescopios hay y cuál es el más destacable telescopio para iniciar.

Pero desde AstroAfición aconsejamos no comenzar de forma directa con un telescopio. Si no andas seguro de si verdaderamente te va a enganchar la astronomía y no desees invertir tanto dinero, ¿por qué razón no comienzas con unos prismáticos astronómicos?

Los telescopios no son la única forma de ver el firmamento. Lanzarnos de manera directa a por un telescopio, sin tener mucha experiencia, puede ser un fallo y lo mucho más posible es que finalice cogiendo polvo en el trastero.

Los prismáticos en astronomía

Muchas personas se llama la atención de la proporción de cosas que se tienen la posibilidad de ver en el cielo aun a fácil vista. Desde un cielo obscuro, y si entendemos donde ver, vamos a poder ver no solamente los planetas, sino más bien asimismo elementos como el cúmulo de las Pléyades, la Galaxia de Andrómeda, el Doble Cúmulo de Perseo. Y si todo lo mencionado tenemos la posibilidad de observarlo a fácil vista, con un medio mucho más fuerte como unos prismáticos, vamos a poder llegar a ver aún mucho más. 

Los prismáticos tienen el beneficio de ser un aparato considerablemente más simple, accesible y manipulable. Por consiguiente, son una aceptable opción para conocer si verdaderamente nos engancha la astronomía. Y ahora vamos a tener tiempo para seguir continuando y ofrecer el salto al telescopio.

Consejos para buscar unos buenos prismáticos astronómicos

Veremos las diferencias entre prismáticos y telescopios, qué se puede ver con cada uno de ellos y qué virtudes y también problemas muestran. Comenzamos.

Prismáticos Bresser 10x50. LidlPrismáticos Bresser diez×50. Fotografía: Roberto Bravo

Peso y sencillez de empleo de los prismáticos

Entre las primeras cosas que debemos tomar en consideración en el momento de obtener -o no obtener- un telescopio es qué empleo le daremos. No servirá de nada obtener un telescopios de 30kg si contamos una hernia de disco y no lo vamos a poder montar o uno de 1,5 m si no va a caber en nuestro vehículo. Parecerá absurdo pero peores cosas se vieron. Por consiguiente, el peso es un apunte que vamos a deber de tener en consideración. Los prismáticos los vamos a poder llevar a todas y cada una partes de forma considerablemente más cómoda que un telescopio, lo que nos va a dar pie a emplearlo en un mayor número de oportunidades. Además de esto, su empleo es considerablemente más deducible que el de un telescopio.

Por otra parte, ¿quién no posee unos prismáticos por casa? Cualquier prismático nos servirá para comenzar a ver el firmamento, si bien en el final de este producto observaremos qué especificaciones debemos tomar en consideración en el momento de escoger unos prismáticos para astronomía.

Costes y modelos de prismáticos astronómicos

Asimismo está claro que el valor de unos prismáticos puede ser considerablemente más achicado que el de un telescopio. Hay prismáticos aceptables a costos muy accesibles, al tiempo que para localizar un telescopio con un mínimo de calidad deberemos gastarnos considerablemente más. Aquí lograras conseguir multitud de prismáticos.

Diferencia entre prismáticos y telescopios

Sí, los prismáticos están realmente bien. Pero, ¿qué diferencia hay en el momento de ver respecto a un telescopio? Las diferencias en el momento de ver son muchas pero las tenemos la posibilidad de sintetizar en estos conceptos: campo, incrementos y visión binocular.

Telescopio vs. prismáticos: campo y incrementos

Los prismáticos nos dejan ver zonas del cielo muy extensas al paso que los telescopios, al tener un número mucho más alto de incrementos, nos presentan un campo de observación mucho más pequeño. Esto causa que los prismáticos no sean correctos para ver elementos que requieran varios incrementos -como planetas o estrellas dobles- pero sí que van a ser la mejor herramienta para difrutar de enormes cúmulos estelares o enormes nebulosas y galaxias. Por poner un ejemplo, es considerablemente más atrayente ver el núcelo de la Vía Láctea con prismáticos que con telescopio. A lo ahora dicho hay que añadir que en los prismáticos el número de incrementos es una caracterísitica fija, al paso que en los telescopios tenemos la posibilidad de cambiar el número de incrementos utilizando unos oculares u otros.

Telescopio al atardecer – Fotografía: Roberto Bravo

Telescopio vs. prismáticos: visión binocular

Generalmente, la visión binocular resulta mucho más cómoda, ya que al ver con los 2 ojos al unísono el cerebro trabaja como es costumbre, recibiendo exactamente la misma información por cada ojo en lugar de solo por uno, como sucede con los telescopios. Esto causa que tengamos la visión mucho más distendida y que tengamos la posibilidad ver de forma mucho más apacible y percibiendo mucho más datos. No obstante, hay muchas personas que es inútil de agrupar las dos imágenes y, por más que se esmeren, no dejan de ver 2 imágenes independientes. Antes de obtener unos prismáticos, aseguraos que este no es tu caso.

Los prismáticos en astronomía. Especificaciones.

En el momento de elegir unos prismáticos debemos fijarnos en múltiples puntos:

Incrementos y apertura de los prismáticos

Todos y cada uno de los prismáticos vienen referidos por 2 números: diez×50, 7×50, 12×60, 8×40, etcétera. El primer número nos señala los incrementos y el segundo número el diámetro del propósito en milímetros.

Cuanto mayor sea el diámetro, mayor va a ser la proporción de luz que capte y, por consiguiente, vamos a poder ver elementos mucho más enclenques. Pero asimismo hay que tener en consideración que cuanto mayor sea el diámetro, mayor va a ser su peso y nos va a costar mucho más que no nos trema el pulso.

De la misma forma, un número mayor de incrementos no en todos los casos va a ser mejor. Si observamos con mucho más incrementos, nuestro pulso afectará mucho más a la imagen y va a ser más difícil que no temblemos. Hay que localizar un equilibrio entre los dos. De ahí que, a menos que empleemos un trípode, no es conveniente pasar de 15 incrementos ni de 60mm.

Pupila de salida

Es el diámetro en milímetros del cono de luz que llega a nuestro ojo. Y se consigue dividiendo el diámetro del propósito entre el número de incrementos (en unos diez×50. 50/diez=5mm de pupila de salida).

Este factor es bastante más esencial de lo que se piensa y debemos tener en consideración las condiciones en las que iremos a ver. La pupila humana en condiciones perfectas (obscuridad total) llega a dilatarse hasta un máximo de 7mm. Además de esto, esta aptitud asimismo se marcha reduciendo con la edad, y los mayores no suelen suceder de 5 o 6mm.

Así, si disponemos unos prismáticos 7×50 con una pupila de salida de 7mm y nos encontramos observando desde un núcleo semiurbano (nuestras pupilas no superarán los 5mm de diámetro), una gran parte de la luz que captan los prismáticos no va a entrar en nuestro ojo y la vamos a estar perdiendo. Por este motivo, los prismáticos mucho más correctos para astronomía son los que nos dan una pupila de salida de unos 5mm, como los 8×40 diez×50, 12×60, 15×75, etcétera.

prismáticos

Peso de los prismáticos

Semeja que hemos achicado las clases de prismáticos a unos pocos pero todavía nos queda saber si nos resultan de interés unos 8×40 o unos 15×75.

Resulta visible que unos 15×75 van a poder capturar considerablemente más luz que unos 8×40 y que con ellos observaremos mucho más datos. Esto es verdad, pero sostener unos 15×75 a pulso puede ser verdaderamente difícil, con lo que volvemos otra vez al tema del peso.

Unos diez×50 son idóneas para utilizar a pulso en condiciones normales. No pesan mucho más de 1kg, son simples de utilizar y tienen un diámetro de 50mm -nada repudiable si lo equiparamos con nuestras “pequeñas” pupilas de 5 o 7mm-. Normalmente, desde diez×50 lo conveniente es utilizar un trípode para prismáticos. Por consiguiente, si vamos a emplear unos 15×75 necesitaremos, prácticamente obligatoriamente, un trípode. Esto causa que perdamos 2 de las considerables virtudes de los prismáticos, su facilidad y su sencillez de empleo.

Reflexión final. ¿Telescopio o prismáticos para comenzar?

Con todo este producto no pretendemos seducir a absolutamente nadie de comprarse unos prismáticos ni de que esta sea la opción mejor para todos y cada uno de los casos. Cada uno de ellos debe investigar su situación y meditar qué es lo destacado en todos y cada caso. Yo mismo comencé de manera directa con un telescopio y fue una enorme experiencia. Lo que sí que deseamos dejar claro es que iniciar por unos prismáticos quizá sea la mejor forma de confirmarnos que este reciente interés por la astronomía no es un capricho pasajero y que verdaderamente nos atrae y nos divertimos con esto. Si descubrimos que ese interés verdaderamente se convirtió en afición, es en el momento en que debemos proponernos la adquisición de un telescopio.

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